Reflexión para cuando PENSAMOS que las cosas van mal
"Mucho sufrimiento del hombre proviene del fracaso de sus anhelos y de las heridas de su orgullo. Aunque los seres humanos tenemos el deber con nosotros mismos de hacer lo mejor de nuestras vidas en la tierra, habiéndonos esforzado en esto con sinceridad, deberíamos aceptar nuestro camino por esta vida con alegría y aplicar nuestro ingenio para sacar el mayor provecho de lo que nos ha tocado vivir.
Muchísimos de los problemas de los seres humanos se originan en el temor que albergan en su propio corazón”
Así pues: “Habiendo iniciado el camino de la vida eterna, habiendo aceptado la misión y recibido llas instrucciones para avanzar, no temas los peligros del olvido humano y de la inconstancia humana, no te preocupes por el temor al fracaso o por la confusión desconcertante, no vaciles ni cuestiones tu condición y situación porque en las horas tenebrosas, en cada encrucijada de la lucha por seguir adelante, el espíritu de la verdad siempre te hablara diciendo: