Un mundo en permanente y acelerada crisis, que origina muchas penas a muchos seres humanos a lo largo y ancho de nuestro Planeta me ha motivado a brevemente tratar el tema de la tristeza.
Observando y leyendo sobre los millones de seres humanos que han perdido sus trabajos, a los miles que las enfermedades y las fuerzas de la naturaleza les ha significado perder la vida, a todos aquellos que habitan en países donde la guerra, la confrontación y la muerte es su pan de cada día y aquellos que habitan en otros países que no tienen ningún pan con que alimentarse todos los días, ciertamente nos hacen sentir muy tristes.
Que podríamos decir de los países donde los totalitarismos de gobernantes corruptos, enfermos de soberbia y poder prohíben hasta pensar y expresarse libremente, donde una vez más engañan y privan a sus pueblos de un presente y futuro mejor, en un baile de millones de dólares de recursos que perciben y malversan y que encarcelan a los ciudadanos por cualquier motivo.
Hay muchas, muchas razones para estar tristes en un siglo XXI que da pasos hacia atrás en lugar de avanzar, donde se aprecia la destrucción de la vida y la naturaleza y con ello la de nuestra nave cósmica, la Tierra. Que esta tristeza nos sacuda y nos haga reaccionar para luchar y cambiar las cosas en cada lugar donde nos encontremos, antes que estas situaciones hagan que la tristeza, sea la constante realidad de nuestras vidas y la de nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos.
Cordiales saludos,
Joseph Garzozi Buchdid
DIRECTOR FUNDADOR
Pensar para que tu vida tenga sentido.