La Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero de Colombia y los Concursos de Arquitectura
Por: Arq. Jaime Durán Laverde
La necesidad de cubrir los costos de mi carrera de Arquitectura y la suerte de haber sido aceptado como auxiliar de residente de obra y luego como titular, en la firma CUELLAR SERRANO GOMEZ, la constructora de edificios en altura más importante de Colombia, me permitió conformar, paralelamente con mis estudios universitarios, un record de obras de cierta significación, el cual me calificó, a los 26 años de edad, para organizar el Departamento de Construcciones e Inmuebles de la Caja de Crédito Agrario, entidad con mas de 850 sucursales y agencias en todo el territorio nacional, en el año de 1958.
Desde el día de mi posesión en enero de 1958, mi vida se convirtió en una vorágine de acontecimientos que debí superar para poderme consolidar en la Dirección del nuevo Departamento, con el siguiente orden cronológico:
- Observación y evaluación de las construcciones en proceso.
- Informe a la Gerencia General sobre irregularidades en los contratos de construcción que aún estaban vigentes.
- Rechazo de la Gerencia General al informe presentado al quedar involucradas algunas personalidades políticas, miembros de la anterior Junta Directiva de la Caja Agraria.
- Informe a la Junta Directiva de la Caja sobre los mismos hechos.
- Rechazo de la Junta Directiva a mi informe.
- Denuncia ante el presidente de la Cámara de Representantes de Colombia, el conservador, laureanista, Ab. Ramírez Suárez.
- “ Archivo” de mi denuncia en la Cámara de Representantes, sin haberlo presentado
a la sesión plenaria.
- Aviso de la Junta Directiva de la Caja sobre su intención de dar por insubsistente el
Departamento de Construcciones e Inmuebles.
- REUNION CON EL DIRECTOR DEL PARTIDO CONSERVADOR DE COLOMBIA EL DR. LAUREANO GOMEZ:
El Dr. Laureano Gómez, expresidente de Colombia, gran literato, apodado “El Monstruo” por el partido liberal, dado su apasionamiento conservador, llevado a la intransigencia. Fue un avasallante parlamentario cuya oratoria terminaba con cualquier personaje, por muy importante que fuese, que se hubiese atrevido a tocar un solo peso del Erario Nacional, sin llegar a los extremos del Libertador, Simón Bolívar, quien penalizaba este imperdonable delito con la pena de muerte.
El Dr. Gómez habitaba su residencia de tipo ingles en el barrio de La Magdalena en Bogotá, en donde lo visité en horas de la tarde, en su oficina privada, desde la cual dirigía toda la política de la derecha colombiana.
Realmente la imagen del Dr. Gómez, sentado en su mecedora, con una cobija escocesa que le cubría las piernas, a pesar de sus dolencias, era impactante, irradiaba una energía sin límites, a través de la penetrante mirada de sus ojos saltados y el tono profundo de su voz.
Lo saludé y me invito a tomar asiento pidiéndome ir directamente al tema que quería tratar.
- Dr. Gómez, no he venido en función política porque pertenezco al Partido Liberal, sino por razones de ética y moral administrativa, las cuales usted siempre ha sabido defender en el Parlamento Colombiano. Las directivas de la Caja de Crédito Agrario me han amenazado con mi destitución, por mis denuncias, ante la Cámara de Representantes, de actos de corrupción en contratos de construcción.
Siguiente
Gracias por visitar Pensar.ec
Para que tu vida tenga sentido
COPYRIGHT ©PENSAR.EC®2010
Todos los textos tienen derechos reservados / All Right Reserved
Los mismos no podrán utilizarse sin permiso escrito del Autor.
Regresar a Pensar en tu ciudad, pensar en tu país |